
Si tu perro o tu gato se rasca más de lo normal, se lame constantemente o presenta zonas de la piel enrojecidas, no siempre es algo pasajero.Muchas veces, detrás de una simple picazón, hay una alergia que necesita ser identificada y controlada correctamente.
La piel es uno de los primeros órganos en mostrar que algo no está bien.
¿Qué es una alergia?
Una alergia es una reacción exagerada del organismo frente a algo que, en condiciones normales, no debería ser peligroso.
En perros y gatos, esta reacción suele manifestarse principalmente en la piel, y la picazón (prurito) es, casi siempre, el primer signo.
Las alergias suelen ser crónicas y pueden empeorar con el tiempo si no se tratan adecuadamente.
¿Por qué mi perro o gato se rasca tanto?
Las alergia más comunes en mascotas se agrupan en dos grandes tipos:
1.Dermatitis alérgica a la picadura de la pulga (DAPP)
Es una de las alergias más frecuentes en perros y gatos.
El diagnóstico se realiza mediante una dieta de eliminación, utilizando alimentos hipoalergénicos durante 6 a 8 semanas, evaluando la evolución de los signos clínicos.
2.Dermatitis atópica
La dermatitis atópica es la enfermedad crónica de piel más común en perros, y también puede presentarse en gatos (Sindrome atópico cutáneo felino)
Se asocia a alergènos ambientales tales como:
Ácaros del polvo
Pastos
Polen
Hongos
No tiene cura, pero sí tiene control.
Con un manejo adecuado, los pacientes logran una muy buena calidad de vida.
Signos clínicos más frecuentes
Síntomas que pueden indicar una alergia son:
Picazón persistente
Lamidos excesivos, especialmente de patas
Enrojecimiento de la piel
Caída de pelo
Otitis recurrentes
Heridas, costras o mal olor en la piel
¿Qué no conviene hacer en casa?
Aunque la intención sea ayudar, hay conductas que pueden empeorar el cuadro:
Automedicar
Usar cremas o productos humanos
Cambiar el alimento sin indicación veterinaria
Suspender tratamientos antes de tiempo
Cada alergia es distinta y el manejo debe ser individualizado.
¿Cómo se controlan las alergias dermatológicas?
El control suele incluir una combinación de:
Antiparasitarios adecuados
Control ambiental
Baños dermatológicos frecuentes
Hidratación de la piel
Medicación antialérgica indicada por el veterinario
Alimentación específica
Controles veterinarios periódicos
Constancia y seguimiento
El éxito del tratamiento depende del trabajo en equipo y de la continuidad en el tiempo.
En Puntovet abordamos los problemas dermatológicos desde un enfoque integral, buscando identificar la causa real del problema y acompañar a cada mascota con un plan de manejo adecuado a su situación.
Porque cuando entendemos lo que le pasa, deja de ser solo una picazón y se transforma en una oportunidad de mejorar su bienestar y calidad de vida.
